Conoce a Rafael Cepa
Sobre Ilexina

Conoce a Rafael Cepa

Ilexina es un extracto adaptógeno natural y ecológico desarrollado por Rafael Cepa. Se trata de un proyecto muy particular, que no nace con el ánimo de crear una empresa, sino como fruto de una experiencia personal que nos explica él mismo.

 

Rafael Cepa, de ilexina adaptógeno hormonal

Conociendo a Rafael Cepa

Para comprender de dónde sale Ilexina y la evolución de esta iniciativa, creemos que hay que conocer a la persona que hay detrás de todo esto. Antes de convertirse en un especialista en extractos vegetales, Rafael Cepa hasta octubre de 2013 trabajaba como médico en un hospital, en Granada. Su trayectoria es de 32 años como médico internista, de los cuales los últimos 17 años estuvo a cargo de la Unidad de Hospitalización de Enfermos Paliativos de Hospital Universitario Virgen de las Nieves de Granada, tratando directamente a los enfermos.  Se trata de una unidad para enfermos terminales, unidad de últimos días, para “enfermos difíciles”que no se pueden controlar en los servicios en los que se encuentran. Con sus palabras:

“Me fui del hospital antes del momento de la jubilación, agotado  física y psíquicamente y sobrepasado por la carga de trabajo.  Empecé un blog, el médico hereje, como forma de mantener la comunicación con lo que había sido mi vida como médico. Los compañeros me pidieron que pusiera a su disposición el documento Manejo del enfermo terminal y pensé que el blog era una buena forma de hacerlo, así como un medio para escribir sobre otros temas que me parecen conflictivos o denunciables de esta profesión (supuestos que la medicina defiende y considero que no son reales, como falsas ideas sobre colesterol, mala interpretación de lo que significa el ácido úrico elevado, influencia de nuestras sentencias médicas sobre la esperanza de vida de los enfermos, gluten y proteína láctea, la necesidad de aceptar otras terapias supuestamente complementarias, como la homeopatía… y otras muchas polémicas).   Pero en realidad, no tenía motivación suficiente para hacerlo ni energía de ningún tipo. 

Lo peor para mi no era el hecho de no mantener el blog, lo peor era no tener el ánimo para publicar (ahora que tenía tiempo) dos investigaciones que había realizado, durante años.  Una de ellas es una investigación con más de 2.000 enfermos sobre la influencia de condiciones externas sobre el momento de la muerte (luna, viento, sol, presión barométrica y mareas) y la otra, la que creo mucho más importante, una investigación sobre el nivel de conciencia de enfermos sedados en el momento de la muerte.  Este estudio lo realicé con 300 enfermos, monitorizados con BIS (índice biespectral), en sus últimas horas de vida. Fue realmente interesante, ya que estas 300 personas en su lecho de muerte me confirmaron algo que venía sospechando: que algunos de los enfermos sedados y supuestamente inconscientes según las escalas médicas de medición, no están realmente inconscientes, sino que pueden estar percibiendo dolor, sufrimiento y de forma más o menos distorsionada, perciben lo que ocurre a su alrededor.  Aún tengo una deuda con estas 300 personas, para contar todo lo que pudimos observar y aprender gracias a ellos, de un inestimable valor.

En este período de intenso decaimiento, en el que veía todo como montañas y no me sentía con fuerza alguna, me llegó un envío de mi hermano de una tintura de polen de pino comprada en USA, supuestamente un revitalizante estupendo, algo que había leído en El libro de la testosterona natural y cuya veracidad él había contrastado mediante la literatura científica. Empecé a tomarlo, pero durante muchos días nada cambió. Un día, antes de dejarlo por imposible, tripliqué la dosis. Al día siguiente…aunque me parecía mentira ¡algo había cambiado y mucho! Me sentía con energía y con buen humor, con ganas de hacer cosas, me sentía regenerado como no me sentía hacía mucho tiempo, ¡años!… y alrededor mío también lo notaron. El efecto se mantuvo y esa tintura llamó poderosamente mi atención. Empecé a investigar.

Sólo podía comprar polen en China, lo cual no me inspiraba mucha confianza, así que fui profundizando en todos y cada uno de los detalles. Descubrí lo que considero un error en la interpretación de los mecanismos de acción que se atribuyen al polen de pino (se supone que su efecto se debe a que proporciona testosterona) y esto me dió la pista para seguir investigando por mi propia línea.  Acostumbrado a tratar con principios activos, mecanismos de acción y dosis terapéuticas, me sumergí en el mundo de los extractos, las hormonas vegetales, la xenohormesis, los adaptógenos, la yemoterapia… Esto revivió mi interés por la farmacología, asignatura que siempre había sido mi fuerte. 

Poco a poco, fui haciendo experimentos, al principio tímidos, caseros. Usaba utensilios de la cocina, pronto fui reuniendo plantas, matraces, decantadores, alguna maquinaria de laboratorio. Yo tomaba todos los extractos que iba desarrollando y también las personas a mi alrededor. Yo mismo era el primer sorprendido en ver el efecto que tenían y todo lo que me contaban los demás, sin estar predispuestos por informaciones que deliberadamente evitaba dar, para no generar expectativas. Esto me animaba y el cuerpo que todo esto iba tomando me hizo empezar a pensar en un laboratorio para elaborar lo que se habia convertido en un potente extracto adaptógeno.

He desarrollado diferentes tipos de extractos, los que tienen efecto adaptógeno-regulador y vigorizante son los que van a salir a la venta. También he desarrollado un extracto antialérgico y otro analgésico-antiinflamatorio, que según evolucione la empresa, me plantearé poner a la venta o no. La cuestión es que no queremos meternos en un lío de empresa, solo queremos poner a disposición de todo el mundo estas maravillas naturales que sencillamente, condensamos. Si poco a poco tenemos capacidad, pondremos a la venta estos otros extractos también.

Nunca podía imaginar que este proyecto iba a tomar tanta fuerza en mi camino. Poner el proyecto en marcha ha sido complicado, ya que una cosa es la elaboración casera y otra todos los permisos y legalidades que hay que cumplir. Pero al final, lo hemos conseguido y ahora, mi “pócima” como los familiares y amigos la llaman cariñosamente, está a disposición de todo el que quiera”.  

Rafael Cepa, creador Ilexina

Conociendo Alvigra Nutracéuticos SL

Alvigra Nutraceúticos es el nombre de la empresa que fabrica Ilexina.  Es el laboratorio donde se elaboran los extractos desarrollados por Rafael Cepa, una pequeña industria artesanal.  La empresa se crea en 2016, y el nombre “Alvigra” surge porque en un principio se piensa en una gama de ALimentos VIgorizantes – GRAnada (ciudad donde se ubicaba la empresa en un principio). Más adelante la idea fue madurando y decidimos centrarnos sólo en los extractos vigorizantes, sin más alimentos ni otros extractos.

El nombre “Ilexina” surgió porque tras profundizar en los supuestos mecanismos de acción del polen sobre el cuerpo humano, Rafa llega a la conclusión de que no son las hormonas anabolizantes las responsables del efecto del polen de pino.  Considera que la molécula o moléculas causantes de los efectos adaptógenos de muchas partes de plantas y árboles no son conocidas. Así que en honor al Quercus Ilex (encina), el árbol en el que reconoce el efecto vigorizante más potente, decide llamar a estas supuestas moléculas “ilexinas”.

Alvigra Nutraceúticos SL es esta pequeña empresa familiar, creada única y exclusivamente para elaborar las 4 Ilexinas.  Las Ilexinas son como hijos de Rafa, 4 retoños muy mimados, donde todos los detalles se tienen en cuenta y donde ha podido materializar los principios en los que cree.

 

 

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